Secciones

Bajar documento PDF

El camino de los andantes: Bolívar y Don Quijote

 

Por los molinos de viento

 

 

 


 

 

 

 

Parecerá cosa de fábula, pero es cierto: el apellido “Bolívar”, de recia estirpe vascongada, significa etimológicamente: “campo o rivera de los molinos de viento”.  (Cornelio Hispano lo tiene por “pradera de los molinos”) 87

¿Casualidad? ¿Presagio? ¿Emblema del misterio? (¡Sabrá Urganda la desconocida, que es la que todo lo sabe, como diría el caballero andante!) Lo cierto, en todo caso, es que sobre la mole gris de esa rueda o piedra de molino, que adorna el viejo escudo familiar de los Bolívar, pareciera conjeturarse la cifra de los tiempos. 

Pocas veces se han encontrado dos seres, uno de ellos literario y el otro de la vida misma, en los que el destino haya concordado tal cantidad de impresiones. Claro está que, como bien advierte Don Quijote a Sancho Panza: no todos los tiempos son uno ni corren de la misma forma. 88 Y aún así, resulta casi imposible evitar relacionar las imágenes que van saltando a la vista: ¿Ser piedra clavada al suelo y poder girar al viento, no es ser acaso Bolívar? ¿O ser campo, rivera o pradera, no es ser Bolívar también? 
Por el camino de los andantes —como dijo el gran poeta— se vuelve a ver la figura de Don Quijote pasar…  Va de vuelta el caballero, por los molinos de viento… (por los campos de Bolívar…).  89

Y ¿qué es lo que es un molino de viento, después de todo, además de un gigante eterno, de una torre que vigila, o de un “avión cautivo” 90  —como ha dicho Eugenio D’Ors: con las aspas en ímpetu de ascensión pero ligado al suelo—?    Un molino de viento, en realidad, es la alegoría perfecta de aquel que desde la tierra alcanza a tocar el cielo.

 

13

NOTAS DE ESTA SECCIÓN

87

Cornelio Hispano: Bolívar  [Cf. Selección de Jaime Tello, Bogotá, 1980] p.46.

88 Cervantes: Quijote; II Parte, cap.  58.
89

León Felipe

90

Cf. Alzate Avendaño, Gilberto; ob. cit.; p. 229.